Anécdotas con los acentos.

Tres anécdotas reales acerca de la incultura de los periodistas (algunos):

 

Primera. En las comisarías colombianas pusieron, hace casi treinta años, carteles con los organigramas de las bandas de narcotraficantes más buscadas. Cuando esos carteles llegaron a Estados Unidos, se les explicaba que ése era “El cartel de Cali”, el otro era “El cartel de Medellín”. Los norteamericanos asumieron que “cartel” era sinónimo de “banda”, y lo convirtieron en “cártel”, pronunciación más cómoda para ellos.

Hasta ahí la anécdota. Lo que no tiene pase, lo que es denunciable, es que los periodistas de habla hispana no sepan qué coño es un cartel. Ya muchos hablas de “cárteles”. ¿Lo admitirá la Real Academia, dando por bueno el mal uso de la lengua?

 

Segunda: Hace ya años viajé a Malí, país multiétnico con el francés como lengua importada y unificadora. Sus fronteras son, en gran parte, rayas sobre el desierto. Os aseguro que los malienses hablan de su país como Malí, y sus colonizadores, los franceses, también. En España se decía así, hasta que ese país comenzó a ser noticia por el integrismo terrorista. Los periodistas, a quienes en su mayoría ni sonaba ese país, empezaron a informarse por medio de las agencias anglosajonas de noticias. Naturalmente, en inglés escribían Mali, sin acento.. Y los periodistas españoles, dijeron y siguen diciendo - no todos, alguno se libra - Mali. La Real Academia ya lo admite, como uso "habitual". 

 

Tercera: Artur Más es el personaje más antipático de la política española desde hace años. Pero no entiendo por qué los periodistas  - en este caso la mayoría - pronuncian su nombre acentuado en la “a”. A ver, niños, decir “Arturo”, luego le quitáis la “o”: queda Artur, o sea, "Artúr", acentuando en la “u”, como en castellano. Es fácil hasta para vosotros. Claro que si es por joder al interfecto, se admite.

Aquí la Real Academia no dirá nada, no se mete en lenguas ajenas, bastante tienen con mostrar su inutilidad con la propia. 

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Comentarios: 2
  • #1

    Pablo Arnau Pino (miércoles, 02 diciembre 2015 15:44)

    ÚLTIMO/ULTIMO/ULTIMÓ.
    Pues sí, el acento sí importa. Muy agradecido por ilustrar lo de "cártel", siempre me había picado en la etimonapia y no conocia la explicación.

  • #2

    Santiago Rubio Arias-Paz (miércoles, 02 diciembre 2015 18:00)

    En eso, en la ignorancia supina, el rey de reyes fue, es y será: VALENTÍN REQUENA. Se pasó los muchos años que su carnet de funcionario le permitió salir en la televisión retransmitiendo las carreras de motos, cambiando el nombre a pilotos, circuitos, lugares... Lo dicho, un crack en lo suyo....