Navidad entre animales

Han iluminado mi barrio para la Navidad, mirad la foto. Es toda, en un barrio de varias hectáreas. Me rejuvenece treinta años. Y para los paseos nocturnos es útil, las farolas no siempre funcionan. 

Pocos paseos doy últimamente: llevo días en cama con algo que no sé cómo llamar, porque si digo gripe, me llaman exagerado, y si digo constipado, me quedo corto. Esto - lo que sea - me ha vuelto más sensible, físicamente hablando: no soporto los ruidos. Me duele todo el cuerpo y me revienta la cabeza. Por desgracia los burros han vuelto a la finca de al lado. Hace días, antes de ponerme enfermo, encontré al dueño y me dijo “Allí tienes otra vez a los burros, así no te sientes solo en Navidad”. Pensé en dejar en su casa una familia de tarántulas en reciprocidad, pero tiene pinta de comerse cualquier cosa que pese menos que él. "Anda, nécoras". Me da miedo, yo peso menos que él.

Tanto tiempo en casa y durmiendo mal, he constatado dos cosas. Una, que los burros rebuznan a cualquier hora, sólo hace falta que estén despiertos. Dos, que algunos duermen muy poco y suelen pasar la noche rebuznando. Cada rebuzno me penetra hasta el oído interno rebotando en las paredes del medio y del externo; me duelen hasta las orejas, literalmente.

Esta tarde me he acercado a mi estanque, dos metros de largo por 60 cm. de ancho, profundidad máxima 25 cm: lo hice yo y cavar es muy pesado. Los que me seguís sabéis que eché cuatro peces enanos y recogí dos cadáveres; sólo esperaba a tener los cuatro para ir a protestar al acuario, o a que me hicieran sashimi con ellos. Sorpresa: hoy he visto uno, el tercero, pensé que era cadáver pese a la postura de natación (no insistiré en mi errónea teoría de la vejiga natatoria), he ido a tocarlo y se ha escabullido: ¡está vivo! He entrado corriendo a por la comida de peces, la que quedó después de que un día la dejara al alcance de Olga y mi perra chupara poco a poco esas escamas de colores, se comió más de la mitad, aún no sé cómo abrió la tapa de rosca. He echado comida al agua, pero no ha salido; es tímido, no me extraña, Olga bebe a menudo de allí, vaya susto. Pero hay algo de color naranja en mi estanque y está vivo. Estaré al tanto.

 

Mañana madrugón para ir al médico, cita a las 8:45. Voy a ponerme tapones en los oídos, necesito dormir…